Cómo aceptar tu edad

Por admin3 min de lectura

Existe una tradición cultural acerca de la edad de una mujer y si se debe o no preguntar  la edad concreta a una fémina y si eso le puede afectar a sus sentimientos.

Lo cierto, es que, tradicionalmente los hombres no solían preguntar a las mujeres sobre su edad porque parecia amoral y políticamente incorrecto, pero cada vez más, este tipo de tradiciones pasan a ser poco utilizadas por la mayor parte de la gente.

Cada vez  más, se intenta conseguir una normalidad hacia el trato de las personas, y especialmente de las mujeres. Dependiendo de la situación concreta en la que se esté puede parecer a veces demasiado forzado preguntar por la edad a una mujer y por eso se evita.

Aunque por supuesto, depende de la mujer molestarse o no. Es básico, que las mujeres acepten la edad que tienen, ya que esa actitud segura y confiada de sí  misma hará que los demás la vean afianzada y fuerte.

Por lo tanto, la realidad es que los demás te ven cómo tú te muestres y por ello siempre, desde el blog de mujer, insistimos en que tu confianza y seguridad es tu carta de presentación hacia los demás y por eso debes cuidarla.

Además, aceptar la madurez y las experiencias vividas, forma parte también y afianzará tu confianza y seguridad. Cada mujer, debe tener muy claro, quien es y cómo le afectan las cosas, porque si una mujer se muestra débil hacía los demás, se aprovecharán de ella y nunca será tratada con igualdad.

Por tanto, la decisión y la seguridad en tí misma, son factores que se deben ejercitar y valorar, para tratar de entender por qué corren ciertas cosas.

Al igual, que es importante aceptar la edad que se tiene, también importa y mucho, entender que el aspecto físico de cada persona y lograr entender que tú aspecto físico es el resumen de las experiencias vividas y conservadas, por lo que, en ningún momento tiene una visión positiva, ser mayor.

Además, el concepto o la palabra «mayor», es un simple tópico, muchas veces mal utilizado ya que no siempre tener una mínima edad requiere ser mayor y ni mucho menos estar envejecida. Aunque, cómo siempre, la edad sigue siendo en muchos aspectos sociales, especialmente en el laboral, un término de exclusión ridículo.

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Equipo editorial de Cosas de Mujer.