Tener pareja: ¿es importante?

Hay personas que consideran imprescindible el hecho de tener pareja para ser felices, mientras que otras se sienten mejor siendo libres en el terreno sentimental. De ahí que a menudo nos preguntemos si realmente es tan importante tener pareja estable, cuya respuesta encontraremos tan sólo en nuestro interior, pues se trata de una cuestión totalmente subjetiva. Todo depende de los gustos y necesidades de cada persona.

Tenemos que reconocer que lo más aceptado socialmente es mantener una relación seria de pareja, especialmente en el caso de la mujer. Esto se debe a que todavía no hemos superado completamente ciertos estereotipos machistas, pues aún hay personas que consideran a las mujeres solteras como fracasadas. Afortunadamente la mentalidad de la sociedad está cambiando, y la mujer ha demostrado que puede manejar su vida individualmente y decidir por sí misma.

¿Es importante tener pareja?

tener pareja

Ahora tener pareja es una elección personal, algo que no debe depender de nuestro entorno ni de la presión social; únicamente debe atender a nuestros propios deseos. Siguiendo esta línea, podemos encontrar dos posiciones: la de aquellas personas que no buscan la estabilidad sentimental y la de aquellas que sólo son felices si están enamoradas y son correspondidas. Ambas opciones son igualmente válidas y respetables. Lo importante es que hagamos lo que nos hace felices, sin dejarnos llevar por lo que puedan pensar los demás.

tener pareja es importante

No podemos negar que el amor de la pareja es algo único que no podemos reemplazar de ninguna otra manera, al igual que ocurre con el amor de la familia o de los amigos. La cuestión es si lo necesitamos para ser felices o no. Si nuestro bienestar depende de nuestra estabilidad sentimental, entonces sí se nos hará imprescindible tener pareja que nos apoye emocionalmente y cubra determinadas necesidades afectivas. De lo contrario, la soledad y la libertad serán nuestras mejores aliadas.

tener pareja es importante realmente

Vemos una vez más cómo en los asuntos del corazón sólo podemos mandar nosotros mismos, y conocer realmente qué es lo que nos falta (o todo lo contrario, lo que nos sobra) para ser felices.

Fuente Imagen 2 por Philip Dehm

Contenidos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *