Cuando buscamos el amor lo hacemos pensando en una persona buena, respetuosa, que nos haga sentirnos bien a su lado. Pero, por desgracia, muchas veces caemos en lo que se denomina una relación de pareja tóxica. Este tipo de relación se caracteriza porque en ella uno de los miembros de la pareja, o ambos, sufren por culpa del otro. Desde nuestro blog de Mujer te damos algunos consejos básicos para saber cómo salir de esta relación de pareja tóxica.

Quedar atrapado en una relación tóxica es algo muy destructivo, que con el paso del tiempo puede provocarnos un estado de depresión y frustración del que es muy difícil salir. Difícil, pero no imposible; para lograr esto debemos esforzarnos al máximo y ganar confianza en nosotros mismos.
Consejos para salir de una relación de pareja tóxica
En las próximas líneas te damos algunos consejos para salir de una relación de pareja tóxica, los puedes ver a continuación:
-El primer paso es asumir que no somos felices al lado de esa persona. No tengamos miedo de admitirlo, retrasar el momento de enfrentarnos a la realidad sólo nos causará mayor infelicidad y agotará cada vez más nuestras fuerzas. Para poder poner un remedio, debemos tomar conciencia de la situación en la que estamos.

-Llegados a este punto tenemos que tomar una decisión clave: si queremos tratar de salvar nuestra relación sentimental o no. Si creemos que merece la pena luchar por ella, es fundamental que hablemos de la situación tranquilamente con nuestra pareja. Necesitaremos mucho esfuerzo y paciencia, y en ocasiones ayuda profesional, para intentar remediar el problema.
Si por el contrario estamos seguros de que deseamos acabar de una vez por todas con esa persona que nos hace tanto daño, deberemos tener en cuenta una serie de cuestiones que nos ayudarán en este proceso.
Puede parecer sencillo, pero lo cierto es que no se trata de una decisión cualquiera. En este caso no puede haber vuelta atrás. Si dejamos a esa persona, la dejamos definitivamente. Esto significa no dar pie a encuentros futuros ni a otras posibles oportunidades. Ya hemos sufrido bastante a su lado.
-Tomar la decisión nos llevará tiempo, pero no debemos demorarlo demasiado. Es común, en estas situaciones, buscar excusas para huir de esta situación tan desagradable. Pero al fin y al cabo todo se resume en una pregunta básica: “¿soy feliz a su lado? Si la respuesta es no, tenemos que tomar medidas.

-Uno de los errores más frecuentes en las relaciones de pareja que no funcionan es tratar de cambiar al otro. No nos engañemos, es una tarea casi imposible. Si llevamos el suficiente tiempo compartiendo nuestro día a día con él sabremos que por mucho que nos esforcemos, no lo conseguiremos.
Se trata de un giro radical en nuestra vida que seguramente nos asuste y nos haga dudar, pero éste es el momento de ganar confianza interior y mirar por nosotros mismos. No pensemos en que hicimos las cosas mal, ni en quién es el culpable de la ruptura; simplemente miremos hacia el futuro.
Las relaciones tóxicas suelen tener consecuencias muy negativas sobre nosotros, muchas veces incluso después de haber acabado con ellas. Por ejemplo, minan nuestra confianza y nos hacen depender totalmente del otro. En casos extremos llegamos a creer que es mejor quedarnos junto a esa persona que tanto daño nos hace, porque no valemos lo suficiente para que alguien más nos quiera.

Para salir de este estado, muchas veces se requiere ayuda profesional. No debemos sentir reparo en acudir un especialista si lo creemos necesario. De la misma forma, es muy recomendable buscar el apoyo de amigos y familiares, que sin duda nos animarán a superar esta fase.
Una vez hemos abandonado esa relación destructiva, lo mejor es estar un tiempo sin pareja, conociéndonos a nosotros mismos, pues seguramente ahora nos sintamos inseguros y no sepamos cómo seguir adelante. Dediquemos una temporada a mimarnos, a querernos y a decidir cómo deseamos que sea nuestra vida de ahora en adelante.
Cuando hayamos recuperado la confianza perdida podremos plantearnos una nueva relación. No cerremos las puertas al amor, ya que no tiene por qué repetirse la mala experiencia; es más, habremos aprendido de ella, y esta vez sabremos manejar nuestra vida sentimental de la manera adecuada.
Fuente Imagen 2 por thethief88


