¿Por qué no admitimos nuestros errores?

Los errores que se cometen no se admiten porque el ser humano tiende a tener una naturaleza orgullosa. Sin embargo, admitir los errores es algo muy positivo y nos honra como personas.

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domingo, 24 febrero, 2013
errores

Rectificar es de sabios. Es una frase que seguro que hemos escuchado más de una vez,  pero que a la hora de la verdad se tiende a ocultar, excusarse o a discutir acerca de nuestros fallos en vez de decir "lo siento".

El orgullo es la primera razón por la que no admitimos nuestras equivocaciones. Por prejuicio, se tiende a pensar que admitir un fallo es sinónimo de tener que humillarse, rebajar la imagen o incluso perder poder. El error es pensar que somos peores por aceptar un fallo. Los seres humanos se equivocan y además de los fallos se puede aprender a ser mejor persona. Por tanto los fallos son muy comunes entre las personas puesto que nadie es perfecto. Las equivocaciones pueden ser positivas y es lo que tienes que tener en cuenta.

Un error significa desacierto o equivocación en un concepto o cuando se ejecuta una acción concreta. Normalmente un error ocurre por la falta de información, una actitud mental negativa o la ineptitud de ejecución. Como no siempre tenemos toda la información  ni tenemos las mismas emociones para tener la actitud adecuada es lógico cometer errores.

Ocurre también que las equivocaciones no se suelen admitir porque el término error tiene connotaciones negativas en nuestra cultura. Pero hay que tener en cuenta que el error es necesario en la vida. Cuando un niño comienza a escribir tiene fallos, y gracias a ellos y mediante el entrenamiento puede mejorar y alcanzar la calidad y la excelencia.

Negar un error cierra toda posibilidad de un abordaje sano y productivo en una situación determinada. Es un mecanismo que se relaciona con una baja autoestima, autoengaño, exigencia y una necesidad de manipular a los demás.

Sea como sea, reconocer los errores nos hace más humildes y nos permiten mejorar y aprender. Cuanto antes veamos que nos hemos equivocado y lo admitamos, más fácil será poder remediarlo y mejorar nuestras relaciones con los demás.

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