Es de sobra conocido que es difícil conquistar a un hombre inseguro, pues este tipo de personas sienten que no son capaces de gustar a nadie y no se muestran receptivas a posibles relaciones. Además, no captan las indirectas que les lanzan aquellos que pretenden seducirles, por lo que no son conscientes de su propio poder de atracción.
Lo primero que debemos hacer a la hora de hablar de hombres inseguros es aprender a diferenciar inseguridad y timidez, ya que son dos conceptos que suelen confundirse entre sí. Lo cierto es que de alguna forma van unidos; se dice, incluso, que la inseguridad es la base de la timidez.
Cómo es un hombre inseguro
Por el contrario, una persona insegura no tiene por qué ser tímida. La timidez es un concepto más amplio que abarca a todas las facetas de nuestra vida, mientras que la inseguridad suele dar la cara en algunas situaciones concretas. El hombre inseguro puede relacionarse con los demás sin ningún problema, pero el tímido no es capaz de darse a conocer ante aquellos que acaba de encontrar en su camino.

Los hombres inseguros suelen arrastrar este problema a las relaciones de pareja. Su falta de autoestima hace que desarrollen una gran multitud de conflictos interiores, como el miedo al compromiso, a ser amados, o a ser rechazados o sustituidos por otros.
Claves para conquistar a un hombre inseguro
-Lo más importante a la hora de conquistar a un hombre inseguro es ir lentamente, pensando bien cada paso. Cualquier error puede hacer que se espante y huya, por lo que debemos proceder siempre con cuidado y no forzar la situación.

-En realidad, la forma de conquistar a un hombre inseguro es muy parecida a la de seducir a un hombre tímido. Todo se basa en mostrarse interesada por él pero sin llegar a agobiarle ni a presionarle de ningún modo. Hay que encontrar la manera de llamar su atención sutilmente, sin llegar a dejarle claro que estamos tratando de conquistarle.

-Ante todo, naturalidad. Lo mejor es iniciar pequeñas conversaciones con él, fingiendo encuentros casuales, y estableciendo una comunicación cada vez mayor; eso sí, muy poco a poco. Hacerle reír y mostrarse alegre cada vez que se esté con él es un buen comienzo para ello.
-Por supuesto, el lenguaje corporal ejerce un papel muy importante en el juego de la seducción. Por eso pequeños gestos como miradas tímidas (sin llegar a incomodarle jamás), sonrisas o rozar su mano “accidentalmente”, nos ayudarán sin duda en nuestro propósito.
-En este sentido, debemos establecer cada vez mayor confianza con él, hasta el punto de mantener conversaciones algo personales. Aquí tenemos que actuar con suma precaución, pues las personas inseguras pueden llegar a sentirse incómodas con determinados temas. Es mejor que al principio no hablemos con él de religión, relaciones de pareja, política y otros asuntos que pueden resultar polémicos.

-Una vez hayamos comprobado que esa persona puede ser nuestra pareja ideal, y que nosotras podemos llegar a gustarle, tenemos que comenzar a salir en grupo. De esa forma no le dejamos claro que queramos algo con él, pero sí nos da la posibilidad de darnos a conocer en distintos ambientes y a vivir nuevas situaciones a su lado.
-De esta manera será más fácil empezar a salir solos y a organizar citas. De la misma manera que anteriormente, tenemos que hacerlo con mucha sutileza, evitando ambientes románticos para no espantarle. Ir al cine, a cenar (a sitios informales), al teatro o a museos pueden ser buenas opciones.

Durante todo este proceso es clave demostrar a ese hombre lo valioso que es, tratando de hacer que se sienta a gusto con nosotras y se muestre tal como es, sin miedo a hacer el ridículo o a ser juzgado.


