Levadura de cerveza: remedios caseros

Hace tiempo que oímos hablar de la levadura de cerveza como un buen remedio para fortalecer el cabello, las uñas y mejorar el estado de la piel.

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admin
jueves, 30 mayo, 2013

Son muchos los beneficios de este ingrediente natural y muchas las formas de utilizarlo, desde el simple consumo oral hasta la elaboración de mascarillas. Aquí resumimos algunos remedios caseros que utilizan la levadura de cerveza o como principal componente.

levadura de cerveza

La manera más sencilla de utilizar la levadura de cerveza es consumirla por vía oral. Tomar una cucharadita al día servirá para fortalecer las uñas y aportar luminosidad al cabello. La piel también se verá beneficiada con este alimento, pues sus componentes pertenecen al complejo vitamínico B, cuyas propiedades ayudan a la regeneración de los tejidos. De esta forma, la levadura de cerveza es ideal para combatir problemas como el acné, eczemas, arrugas, erupciones o dermatitis.

Puedes tomar esta levadura de cerveza mezclada en un yogur, un batido o un zumo, o incluso incorporarla en los cereales o en sopas. Es imprescindible no excederte en la cantidad, ya que esto hará que tu cuerpo no asimile todas las propiedades de esta sustancia. Es recomendable consumirla durante dos o tres meses, interponer uno de descanso, y de nuevo retomarla, para evitar que el organismo se acostumbre y no se obtengan resultados.

Podemos utilizar este ingrediente para elaborar mascarillas caseras para distintos tipos de piel. Por ejemplo, para la piel seca puedes crear una mezcla con una cuchara pequeña de levadura de cerveza, media cucharadita de vinagre, dos de nata, dos de miel y dos yemas de huevo (añadir por este orden). Una vez bien batida la mezcla y sin grumos, hay que aplicarla sobre el rostro y dejarla unos 20 minutos; después retirar con abundante agua fresca. Notarás tu cutis más nutrido e hidratado.

Para la clase de piel totalmente opuesta, la grasa, la levadura de cerveza también es perfecta, pues ayuda a combatir el acné. Una de las mascarillas más sencillas que podemos preparar es añadir algunas cucharadas de levadura en polvo a un recipiente de agua caliente previamente hervida. Una vez lograda una textura pastosa, aplicar sobre el rostro y dejar actuar 20 minutos, para después retirar exclusivamente con agua tibia. Acto seguido, lavar la cara con agua fría para cerrar los poros.

También puede diluirse esta levadura de cerveza en leche descremada hasta lograr una pasta consistente, pero no demasiado espesa. Dejar actuar durante 15 minutos y después retirar con agua tibia abundante.

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