La medicina naturista tiene su raíz en la “fuerza vital” del medio que nos rodea. Se trata de confiar y creer en el poder curativo de la naturaleza y ver al ambiente como sustento de todas las terapias.
Para el naturismo es clave la existencia de un entorno equilibrante que mantiene nuestra salud y propone usar el poder curativo del agua, aire, el sol, arcillas-barro y las hierbas.
También la alimentación basada en el crudivorismo, los ayunos regulares con frutas, jugos de verduras y caldos.
El naturismo recomienda alternar el ejercicio con el descanso adecuado y sobretodo vivir en armonía con la naturaleza y las personas que nos rodean.
La talasoterapia es el uso terapéutico del clima marítimo y de los baños en el mar. Lo que puede incluir también el uso de las algas, la arena y limos marinos.
El origen de la talasoterapia
Tiene su origen a comienzos del siglo XX. Lo inicia un biólogo francés llamado René Quinton quien utilizó agua de mar como tratamiento por vía externa y además interna (aplicando inyectables) para la cura de reumatismo.
Las curas hidroterápicas en general se dejaron en desuso con la aparición de los antibióticos y la quimioterapia. Pero, luego de 1950 comienzan a reaparecer los centros de talasoterapia en las costas del Mar Mediterráneo; clínicas que al día de hoy funcionan en España y Francia.
La talasoterapia utiliza las algas marinas para tratar afecciones como: la obesidad, hipotiroidismo, causas de estreñimiento, déficit de oligoelementos, etc.
Beneficios de la talasoterapia
Hay distintos beneficios según la forma en las que se utilice el agua de mar:
- Baño de mar frío: activa el sistema circulatorio, aumenta el ritmo cardíaco, regula la presión arterial y aumenta el metabolismo.
- Caminata con pies descalzos a la orilla del mar: mejora el metabolismo y favorece la eliminación del ácido úrico.
- Baño de mar caliente: abre los poros y permite la penetración de elementos a través de los vasos sanguíneos periféricos, regula el metabolismo y el sistema neurovegetativo.
- Ducha – Chorro Termal: tiene efecto sedante, se aconseja sobretodo en reumatismo, problemas funcionales y nerviosos.
También puede darse una administración interna –bebida o inyectada- de suero de Quinton pero siempre es preferible el contacto directo con la naturaleza.