La mesoterapia es una técnica empleada en medicina convencional y estética que consiste en infiltrar en la capa media de la piel, a través de micro inyecciones, diferentes sustancias que colaboran en el tratamiento de diversas afecciones.
Uno de los campos en los que tiene grandes aplicaciones es en el tratamiento del dolor, pero en la actualidad es la medicina estética el área en que más se emplea: su versatilidad, eficacia y ausencia de efectos secundarios han propiciado que esta técnica se haya generalizado para conseguir una gran gama de objetivos en el ámbito de la belleza.

Celulitis, adiposidades localizadas y arrugas son los principales problemas de la piel que pueden atajarse con la ayuda de la mesoterapia, pero también se emplea para combatir las cicatrices, el acné, la psoriasis, el vitíligo, pecas, flacidez, estrías, la pérdida del cabello, y un largo etcétera.
Las microinyecciones no producen ninguna molestia, e introducen productos homeopáticos que en un mínimo de diez sesiones, dependiendo siempre de cada caso concreto, consiguen una disminución progresiva del problema.
Es, hoy por hoy, el método más efectivo para tratar la celulitis, ya que al actuar directamente sobre el tejido adiposo se libera el exceso de grasa y toxinas. Tras cada una de las sesiones es conveniente someterse a un masaje drenante para movilizar la grasa y así disolverla más rápidamente. Después, los especialistas recomiendan beber mucha agua para que el cuerpo libere las toxinas que se desprenden con el tratamiento.

Si estás considerando la posibilidad de someterte a un tratamiento de mesoterapia, debes tener en cuenta que solamente los centros médicos están capacitados para dispensar este tipo de asistencia: nunca confíes en un salón de belleza que no cuente con personal sanitario debidamente formado a estos efectos, ya que aunque es una técnica mínimamente invasiva, requiere de los conocimientos de un profesional.


