¿Cuándo debo hacer las revisiones ginecológicas?

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No hay una edad concreta recomendada para iniciar las revisiones ginecológicas. Normalmente se aconseja acudir a la primera consulta cuando la mujer comienza a tener relaciones sexuales y realizar únicamente una revisión anual en el caso de no presentar ninguna irregularidad con respecto a su aparato reproductor o sus mamas.

Pero en realidad la primera revisión debería hacerse en la adolescencia, una vez que haya aparecido la menstruación, volviendo luego a la consulta del ginecólogo una vez al año a partir del momento en que comienzan a mantenerse relaciones sexuales.

Con estas visitas periódicas, esenciales para la salud de la mujer, se consigue prevenir enfermedades y detectar precozmente el cáncer ginecológico y de mama, además de tratar problemas de fertilidad, dar cobertura anticonceptiva a las mujeres que lo deseen, y tratar las ETS y las disfunciones sexuales.

La revisión consiste generalmente en una exploración de las mamas y la vulva, una citología y un examen pélvico si se han mantenido relaciones. La primera detecta posibles infecciones vaginales y proporciona información hormonal, además de prevenir con un diagnóstico precoz el cáncer de cuello uterino. Normalmente no es necesario realizar esta prueba anualmente, sino una vez cada dos o tres años si no se presenta ningún problema.

El examen pélvico consiste en una exploración táctil profunda de los órganos reproductores (vagina, útero, ovarios y trompas de Falopio) para evaluar su estado. Además de estas pruebas, el ginecólogo puede recomendar si lo cree oportuno la realización de otras pruebas como ecografías o mamografías.

En cuanto a estas últimas, la edad recomendada para su comienzo (si no hay antecedentes de cáncer de mama en la familia o se observan bultos o anomalías en las mamas), se encuentra entre los 40 y 50 años.

Además de estas revisiones prescritas por el médico, la mujer puede solicitar una consulta ginecológica si percibe cambios en la secreción vaginal, escozor y picor en la zona genital, menstruaciones irregulares, problemas de fertilidad o anomalías o dolor en los senos.

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Equipo editorial de Cosas de Mujer.