
Todas las personas somos distintas y a la hora de convivir se acentúan las diferencias, debemos de tener en cuenta de que si estamos viviendo en la casa de nuestros padres, deberemos de respetar sus formas y las normas que nos establezcan, sin que por ello perdamos la forma de ser y pensar que individualmente tenemos.
Cuando se vive con más personas, hay que procurar que lo que hagamos, no pueda molestar justificadamente a ninguna de ellas, y también que nuestro comportamiento sea enfocado a unas buenas formas.
Ser amable, es importante, al margen de la confianza que depositemos en nuestros padres, deseable es que sea mucha, pues las buenas formas hacen que muchas veces las decisiones sean positivas y de este modo podamos conseguir cosas que beneficien a todos o por lo menos que no perjudique a nadie.
Hay que pensar siempre en la otra parte y lo que creemos que es justo y si en algún momento hay un enfado, exponerlo y justificar nuestro comportamiento, exteriorizar nos puede ayudar a evitar malentendidos.
Participar de las tareas de la casa es primordial, es nuestra responsabilidad al igual de las personas con las que convivimos y no hay un contrato en el que se especifique que todo lo tienen que hacer nuestros padres, participar no es ayudar sino formar parte de un equipo que como es lógico gestionarán nuestros responsables.
Flexibilidad, optimismo, paciencia y saber escuchar, estas virtudes nos ayudarán a vivir de buenas maneras sin olvidar que la convivencia entre personas es muy difícil y mucho más cuando se trata de distintas generaciones. Cuando uno se enfada, antes de hablar algo que no se siente y pueda hacer mucho daño, es mejor salir a dar un paseo para respirar aire limpio y aclarar las ideas. Si queremos que nos traten con madurez, deberemos de comportarnos como personas maduras.
Contenidos relacionados
- Cómo evitar que la envidia nos afecte
Cuando otros tienen algo que alguien no tiene, o se es algo que otro no es, se generan sentimientos que pueden ser sanos o muy negativos y destructivos. Algunas mujeres presentan una tendencia marcada al chisme, la burla, la hipocrecía y sobre todo a la envidia. Esto ha hecho que muchas amistades y relaciones de años se vean rotas y se conviertan en «guerras» permanentes; familias que se han separado y hasta padres e hijos que han perdido el contacto. Todas, en algún momento, tenemos presente este sentimiento. De hecho el concepto de «envidia sana«, tiene que ver con el hecho de desear lo que otro tiene o es, pero con el matiz de que algo nos impulsa a susperarnos para lograrlo, porque es positivo y bueno para nosotras. En cambio, cuando este sentimiento se instala para corroernos la tranquilidad y nos produce deseos de destrucción y ataque, algo va muy mal en nuestras emociones. ¿Pero qué sucede cuando somos nosotras el blanco de la envidia? – No nos permitamos caer en las provocaciones por comentarios negativos o insultos. Lo mejor es ignorarlos o en un tono marcado de mucha educación, dar nuestra opinión y no enganc...
- Cómo guiar a un hijo adolescente conflictivo
La adolescencia es una etapa de la vida de los individuos que implica muchas confusiones y mundos pendientes siempre de ser descubiertos. Los jóvenes son un cúmulo de sentimientos, dudas, temores, inseguridades y mucha energía para acabar o reconstruir el mundo. Toda su vitalidad encaminada a desarrollar caminos se convierte en grandes avances para ellos, sus familias y sus comunidades; pero esta misma vitalidad puesta en función del conflicto, la maldad, la delincuencia, el despotismo, las drogas, etc. acaba con la paz familiar y social y convierte la vida de todos en un pequeño infierno. Las mujeres (madres, hermanas, abuelas) son quienes suelen padecer en primer lugar los atropellos y faltas de respeto de los adolescentes desenfrenados. Guiar a un hijo adolescente es un trabajo que se comienza desde el momento en que nace, pero aún así, hay situaciones muy complicadas de controlar. Algunas recomendaciones pueden serte útiles: – El primer paso y el más importante es asumir, a tiempo, que hay un problema. Es decir una conducta que no es normal. – Nunca justificar las malas acciones con respuestas como la edad, la inquiet...
- Los hijos también se preocupan por sus padres
El trabajo, los estudios, el cuidado de los hijos, las compras diarias, mantenimiento del hogar, hacer la comida, llevar a los pequeños al colegio… son algunos de los muchos quehaceres que nos vemos obligados a emprender en nuestra vida diaria para contribuir al buen funcionamiento y mantenimiento de nuestra familia. No obstante, esta acumulación de responsabilidades puede pasarnos factura. Nuestros hijos, por muy pequeños que sean, muchas veces son más conscientes que nosotros mismos de cómo se encuentra realmente nuestro estado de salud. Con la nueva campaña Actimel de Danone «Queridos Padres» (ver vídeo), los niños se convierten en los auténticos protagonistas. El amor que siente una madre hacia sus retoños es infinito, pero muchas veces el exceso de responsabilidades a la hora de proteger y cuidar de que nada malo le pase a tu hijo, además del resto de tareas a las que debes prestar atención a lo largo del día, hacen que tu vida se vea envuelta en un constante círculo vicioso donde el estrés es desgraciadamente tu único y más fiel compañero. Los niños, a quienes siempre les pica el deseo de curiosear y que igualmente sienten un cari...
- ¿Cómo afrontar la marcha de los hijos de casa?
Llega un momento en la vida en el que los hijos tienen que independizarse y seguir su propio camino fuera de casa. Cuando llega este momento, las reacciones de los padres pueden ser muy diversas. Pero es cierto que muchas veces para los padres es difícil ver cómo sus hijos se van de casa y que la situación para ellos va a cambiar mucho, ya que no están bajo su protección. Aquí os vamos a dar unos consejos para afrontar de la mejor manera esta situación. 1) Lo primero que hay que hacer es controlarse a la hora de coger el teléfono para ver cómo están nuestros hijos. Normalmente, desde el minuto los padres ya le están llamando para ver cómo ha llegado, si está comiendo bien….esto no hace más que incrementar la irritación del chico o la chica ya que no se le está dejando su propio espacio, que es lo que busca al independizarse. 2) Lo que tenemos que hacer es dejarle su espacio y esperar a que él mismo se comunique con nosotros, que el hijo necesite de los padres, que lo frecuente es que al principio eso pase, ya que para ellos también es un cambio importante. 3) Por otro lado, si hacíamos mucha vida social con nuestros hijos, hay que camb...

Hola, yo nunca he visto a mi madre como a una amiga sino, como a una madre, no sé si eso es bueno o malo. Un beso.
Lo más importante es la comunicación.
Los padres, padres son y los amigos son colegas.
Hola, mis amigos, son amigos y la familia es otra cosa.
No me gusta mezclar.
Parece que estamos de acuerdo, me gustaría saber de algún libro interesante.