«Cuando digo No me siento culpable». Manuel J. Smith sorprendió al mundo en el año 1975, con sus derechos asertivos descritos en este libro. Todas y cada una de nosotras vivimos constantemente este dilema.
Nos enfrentamos con peticiones que nos vemos obligadas a aceptar, inclusive las que no nos convienen porque atentan contra nuestra autoestima. Pero ¿Porque te obligas o te obligan a decir que SI cuando realmente no te interesa? ¿Porque te embarga un sentimiento de culpa si dices NO? ¿Porque todos acuden a tí para hacerte proposiciones que dan aceptadas de tu parte?

Si quieres ser asertiva y aprender a decir NO recuerda que:
– No todo lo tienes que comprender y asumir. Algunas cosas escapan a tus capacidades y eso no es nada malo.
– Puedes equivocarte, sanamente, las veces que sean necesarias para lograr un aprendizaje. Nadie tiene derecho a juzgarte por esto.
– No lo sabes todo y Sí, puedes pedir ayuda.
– Si un planteamiento no te conviene y quieres decir NO, puedes hacerlo sin tener que dar explicaciones.
– La culpabilidad del NO es una esclavitud que no te debes permitir.
– Otras personas seguramente están mejor dispuestas y capacitadas para resolver aquello a lo que quieres negarte. Facilita los medios para que así sea.
– Si un momento determinado has dicho que Sí, puedes cambiar de opinión por el motivo que creas y decir NO.
– No te dejes manipular por los sentimientos que tienes hacia otros. Decir NO, no cambiará tu condición o afectos como madre, esposa, compañera, vecina o amiga.
– Huye de tus propios NO. Fíjate metas personales y lucha por ellas.
La asertividad es un proceso comunicacional con el cual manifestamos nuestras opiniones y deseos sin violentar la vida de otros y respetando al máximo nuestra personalidad. Las mujeres solemos tener fama de ser impulsivas en todo: el amor, las compras, la maternidad, la cocina, la limpieza, la educación, la atención a la familia, etc. y por esto hemos desarrollado una inmensa capacidad de abarcar muchas actividades al mismo tiempo y llevarlas adelante dando una falsa idea de que decimos Sí a todo.

El NO es una herramienta social muy poderosa. Sí puedes irte a manifestar en tus calles con un NO: un NO a la violencia familiar, un NO a la subida de los precios, un NO a la delincuencia, un NO al abandono de animales y así construir una nueva sociedad.
Tienes todo el derecho de ser tratada con dignidad y respeto. No puedes permitir que otros controlen tu vida, aunque a veces sea más cómodo que te digan lo que hay que hacer, porque esto reduce tu espacio vital y te produce dependencia hacia otros.
Todos nos presionan: hijos, pareja, jefes, sociedad en general. Todos quieren algo nuestro. Y el agotamiento psíquico y físico está asegurado si no nos damos un respiro y tenemos nuestro propio espacio y autonomía para decidir.
Querida amiga, cuando digas NO siéntete dueña de tu vida y de tu futuro.
Fuente Imagen 1: Flickr
Fuente Imagen 2: Flickr