
Las mujeres que tienen el trastorno disfórico premenstrual (TDPM) poseen una condición de difícil manejo emocional y al mismo tiempo un reto consigo mismas para que los síntomas no afecten el desarrollo cotidiano de su vida.
Se ha hablado mucho del
síndrome premenstrual ( SPM), una serie de trastornos físicos y emocionales que se dan previos a la llegada de la
menstruación.
El trastorno disfórico premenstrual es una variación del SPM, que acentúa sus síntomas.
Es decir, los días previos a la menstruación una mujer puede estar irritable, sensible, con dolor en los pechos y cólicos. Pero con el TDPM una mujer puede tener ataques prolongados de llanto, perder por completo el control de sus emociones, tener serias discusiones de pareja, desconcentrarse en el trabajo y llegar a niveles de depresión muy altos.
Lo primero que debe hacer una mujer que sospeche que durante unos días al mes su vida se le sale de control, es establecer un diario de los síntomas relevantes. Es decir, qué actitudes extremas toma, respuestas emocionales exageradas frente a un acontecimiento común, episodios de cansancio y falta de concentración.
Este tipo de control le permitirá empezar a tener un mejor manejo de los síntomas, al mismo tiempo que será de gran ayuda para que el médico, (psquiatra en muchos casos) pueda dar el mejor diagnóstico.
Aunque inicialmente se tiende a acudir al ginecólogo, en el caso del TDPM las terapias psicológicas y psiquiátricas e incluso el consumo de antidepresivos recetados, son de gran ayuda. Al igual que cualquier actividad que contribuya con el despeje mental.
Generalmente las mujeres que son concientes de su alteración hormonal, llevan un control de sus altibajos y consultan al especialista, suelen tener mejoría notable.
De otra parte, el apoyo de la pareja y comprensión son fundamentales para la evolución del tratamiento.
Cuando se presentan 5 o más de estos síntomas se puede pensar en el TDPM:
- Sentimiento de tristeza o desesperanza y posibles pensamientos suicidas
- Sensación de tensión o ansiedad
- Ataques de pánico
- Altibajos en el estado de ánimo caracterizados por períodos de llanto
- Irritabilidad o ira persistente que afecta a otras personas
- Desinterés en las actividades diarias y en las relaciones con los demás
- Dificultad para concentrarse
- Fatiga o falta de energía
- Ansiedad por comer
- Trastornos en el sueño
- Sentimiento de pérdida de control
- Síntomas físicos como distensión abdominal, sensibilidad en los pechos, dolores de cabeza y dolores musculares o articulares.
Sin embargo, antes de apresurarte a dar un autodiagnóstico, documentate y acude a un especialista. Cuéntanos si consideras la posibilidad de sufrir de TDPM y cómo ha afectado tu vida.