Tanto si te han salido granos por estar en la adolescencia o querer combatir el acné adulto, como por encontrarte en un lugar con humedad o por la alimentación, hay un consejo que hay que seguir al pie de la letra.
La piel seca es tirante, se resquebraja, tiene aspecto deshidratado (le falta agua y nutrientes), presenta arrugas, es sensible al viento frío y al calor extremo.