
Son guapas, ricas y famosas. Las celebrities son observadas cada día por miles de admiradores. Cada paso que dan se comenta al detalle. Quizá por eso se permiten lujo que ningún otro mortal podría permitirse. Sus rarezas, manías y excentricidades no tienen desperdicio. ¿Quieres saber algunas de ellas?
Jennifer López es sin duda una de las excéntricas. Entre las 25 personas que le acompañan allá donde va, hay, por ejemplo, una exclusivamente dedicada a sus cejas. La latina lleva sus propias sábanas a los hoteles donde se hospeda. ¿El motivo? No puede dormir bien en telas hechas con menos de 250 hilos. Pero su verdadera obsesión es el blanco. Sus habitaciones (y la de los hoteles donde duerme) tienen que estar totalmente decoradas en este color, desde las pareces a las mesas, pasando por las flores.
Mariah Carey es otra de las que se ponen exquisitas en las habitaciones de los hoteles. Uno de sus ayudantes debe comprobar personalmente que la habitación cuenta con dos DVDs donde poder ver sus propios videoclips.
Paulina Rubio es otra de esas artistas con una serie de peticiones inamovibles cuando trabaja. En su caso, necesita en el camerino 3 aguas minerales muy específicas a 3 distintas temperaturas. Las mala lenguas dicen que la mayoría de las veces ni si quiera las prueba.
Madonna, no podía faltar en nuestra lista. Un wc nuevo es lo que exige en los camerinos donde trabaja. Sin contar con la gran cantidad de personal que le acompaña, entre los que se encuentra un chef personal de comida microbiótica. Una curiosidad, exige que por la noche se apague la luz de los jardines del hotel. ¿Para que no la moleste mientras duerma? No, para poder ver las estrellas.
Uno de los puntos en los que más manías acumulan nuestras famosas es en su higiene personal. Julia Roberts se baña en agua mineral y Mariah Carey con sales del Mar Muerto. Jeniffer Love Hewitt, protagonista de Entre Fantasmas, se lava el pelo con café, ya que según dice da brillo al pelo. La desesperada Teri Hatcher, por su parte, prefiere bañarse en agua con unas gotas de vino para nutrir su piel.
Otras tienen manías más baratas. A la actriz Andy MacDowell le gusta cocinar desnuda y la cantante Shania Twain necesita tener a su disposición kilos de mangos y papayas. Britney Spears entre otras cosas, pide en su camerino dulces, chocolate y chicles. Eso sí, incluye en su petición un gimnasio para poder quedar luego esas calorías de más. Winona Ryder lleva su propia cubertería sigo misma, no es capaz de comer con una ajena.
Pero las famosas españolas tampoco se quedan cortas en cuanto a manías se refiere. Elsa Pataki y Penélope Cruz van siempre con su propio peluquero y Jaqueline de la Vega no sale de casa los martes y 13.