Las historias de la corte inglesa vuelven al presente de la mano de la verdadera monarca de las novelas históricas inglesas: Phillipa Gregory. Enrique VIII con fama de mujeriego y sanguinario, punto de mira de seis grandes mujeres.
La fama de sanguinario con sus mujeres, es algo indiscutible, pero la historia va recopilando datos y confirma un poco más las realidades de Enrique VIII. Un rey de Inglaterra muy especial y variable, con una historia digna de ser estudiada.
Precisamente lo que ha hecho la escritora histórica inglesa por excelencia,
Phillipa Gregory ha realizado un
gran trabajo de documentación para poder abrirnos a la luz de la fascinante historia. Más que de amor es de supervivencia y poder,
Enrique VIII aparte de mujeriego, vivía prisionero de sus ansias de tener un vástago que le sucediera, obsesionado con unir las coronas española e inglesa por medio de una
boda.
Su primera esposa
Catalina de Aragón hija de los reyes Católicos de España le dio varios hijos que no sobrevivieron y una hija María I de Inglaterra. Se divorció y se casó con
Ana Bolena, con quien ya había tenido relaciones, era un hombre inquieto sobre todo con las mujeres y concubinas. Protagonista de este
best sellers, acusada por las razones que el monarca decía, adulterio, incesto, aparentemte invenciones que nadie podía discutir, fue decapitada.
Antes de morir Ana, Henry ya tenía escarceos con
Juana de Seymour, dama de la reina, la única que le dió un hijo varón,
Eduardo I de Inglaterra. Juana murió a los 12 días del nacimiento del príncipe heredero.

Y de nuevo el Rey a sus
aventuras amorosas, siguieron Ana de Cleves, muerta en meses, Catalina Howard decapitada y
Catalina Parr, la única que le sobrevivió, la reina con más bodas, se casó 4 veces, una vez más después de la muerte del rey.
Pero según la narración de la
escritora inglesa, fue más la avaricia y el poder de estas mujeres que el romanticismo,
todas querían ser reinas, sabían que el rey seguiría buscando un varón y conocían su promiscuidad, que no se queda ahí, tuvo un buen número de concubinas y mujeres que mantenía o simplemente sostenía relaciones sexuales con ellas.
María Bolena, hermana de Ana y la otra mujer que le dio un hijo bastardo,
Isabel Blount.
Pero era un hombre duro,
sanguinario, capaz de matarlas una detrás de otra, y
nada sexy, tuvo un grave accidente montando que le produjo una herida en una pierna, se le infectó y al final esa fue la causa de su muerte. No podía ser nada atrayente un hombre que apestaba a podrido, pues su pierna no tenía solución, no existían los
antibióticos y estas mujeres sabían de sus enfermedades, vicios y manías. Engordó sobremanera y los rumores de su sífilis nunca se alejaron de él. MURIÓ A LOS 56 AÑOS y dejó una
historia fascinante que hoy en día sería portada y tema continuo en todas las revistas y programas del corazón. Un hombre cruel que vivió atormentado múltiples historias con mujeres que seguramente nunca le dieron amor y él les proporcionaba la tortura y la muerte.
Un gran trabajo de Phillipa Gregory digno de prestarle atención, una historia densa, intensa y sobre todo, parte de la historia de Europa.
Déjate seducir por la Trampa Dorada, merece la pena.