¿Ya eres adulta y a pesar de tus responsabilidades decides formarte y emprender el camino de los estudios? ¿Cuáles son las principales barreras y cómo las puedes vencer? ¿Qué nivel educativo te corresponde?
La memoria es la base fundamental del aprendizaje. Pero aprender no es solamente retener los conocimientos en nuestra mente, sino que implica aumentar continuamente la capacidad de usar las experiencias y sensaciones del mundo que nos rodea para tener una conducta más cónsona con los objetivos que nos tracemos en la vida.
La educación formal está estructurada en función de cómo los individuos vamos relacionándonos con el medio que nos rodea y, sobre todo, con la capacidad que tenemos a lo largo de nuestra vida.
Por esta razón, los conocimientos son estructurados progresivamente desde los más simples hasta los más complejos para poder adaptarse a las diferentes etapas evolutivas de las personas. De esta manera los pequeños aprenden a dibujar, mientras los jóvenes hacen formulaciones químicas y los universitarios y técnicos realizan investigaciones de campo.
La educación para adultos también tiene muchas ventajas terapéuticas ya que previene y ayuda en tratamientos de ciertos desórdenes de conducta, emocionales y psicológicos en general. La actividad neuronal es fundamental para la salud mental. Una mente ocupada es una persona feliz.
La mujer cumple con una delicada y única función al ser la responsable, por naturaleza, de contener nuevas vidas dentro de sí. Este tiempo (embarazo) crea lazos de unión que le confieren una responsabilidad tácita tanto del hijo/a que espera como de todo lo que se relacione con su formación y supervivencia. Este lazo continúa inclusive cuando la mujer se hace abuela y comienza a responsabilizarse por los nietos y nietas.
Socialmente hablando, se ha malinterpretado que la maternidad supone para la mujer la total responsabilidad de los aspectos domésticos. Pero la primera responsable de esta visión equivocada es la propia mujer, quien no duda en realizar toda la labor de casa ella sola. De esta forma estamos rodeados de mujeres que han abandonado sus proyectos personales para dedicarse a limpiar, cocinar, planchar y servir las 24 horas a la familia.
¡Preciosa Mujer! Si tomas la decisión de tomar las riendas de tu educación formal y entrar a formar parte de lo que se llama Educación para Adultos, con todos los matices que esto suele tener, estás cambiando tu propio destino y el de tu familia. Las razones para tomar esta decisión suelen ser muy variadas ya que van desde un deseo de superación personal hasta mejoras en las condiciones de trabajo. La educación formal puede requerir ciertos requisitos que es importante evaluar objetivamente. De esta forma puedes inscribirte para obtener la primaria, la ESO, un Grado Medio, un Grado Superior, Universidad o simplemente un curso relativo a oficios (pintura, fontanería, carpintería, cocina, ebanistería, peluquería). Sea cual sea el área a desarrollar, una “Nueva Mujer” está a punto de nacer dentro de ti.
No es una tarea fácil, ya que podrías sentir que adquieres una responsabilidad más. Y es por esto que, la mayoría de las veces, el abandono de esta meta se debe a la pesada carga familiar que soportan las mujeres. Aspecto que nos lleva a reflexionar sobre los hábitos de limpieza y orden que seguimos en nuestros hogares y la repartición de las tareas domésticas (que no son femeninas, ni exclusivas de la madre o abuela).

Lo primero que puedes hacer es tener la plena convicción de que vas a realizar una meta importante para ti misma y que pase lo que pase no debes abandonar. En segundo lugar asesorarte con profesionales del área que te permitan ubicarte en la situación que más te convenga en función de tu realidad y tu preparación previa, así evitarás agobios por imponerte metas que excedan tu capacidad actual.
Cuando sabes lo que quieres y cómo lo vas a obtener (Escuela de Adultos, Instituto, Escuela Taller, Universidad, etc.). es recomendable que informes al resto de tu familia de los nuevos planes como una forma de incentivarles a colaborar en todo lo que fuera necesario e integrarles en tu nuevo proyecto. Se dan muchos casos en los que los hijos colaboran ya que seguramente estén aprendiendo temas similares en sus centros docentes.
Como regla general, debes saber que el principal objetivo, que tiene esta decisión, es que seas una mujer más feliz, sabia e independiente. Por esto es muy importante que estés en constante comunicación con tus docentes o tutores quienes tienen la experiencia para orientarte ante cualquier duda que se te pueda presentar tanto académica como anímicamente.
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