
Sujeta a Licencia Creative Commons de Atribución: Autor: Sea Side She
Se ha puesto muy de moda anunciar cremas que dicen ser milagrosas compuestas de baba de caracol, pero lo cierto es que hay que hacer una pequeña reflexión, teniendo en cuenta la opinión de los expertos, antes de lanzarnos a cubrir nuestra piel con éstos productos.
En primer lugar, hay que diferenciar
entre la baba y la secreción del caracol. La primera es la secreción que utiliza el caracol para desplazarse y que carece de cualquier propiedad beneficiosa para nuestra piel. La segunda la produce ante un estímulo de estrés o situación de peligro, segrega una sustancia llamada tremendamente rica en proteínas y polisacáridos con la que recubre su cuerpo para protegerse de las agresiones externas. Es esta sustancia la que se ha demostrado que ayuda a retardar el envejecimiento y a disminuir la aspereza y sequedad de la
piel.
En segundo lugar, no todos los tipos de caracol son aptos para elaborar estas secreciones, tan sólo el Crymptophalus Aspersa es un caracol de la familia Helicidae que produce una secreción rica en proteínas de alto y bajo peso molecular, ácido hialurónico y antioxidantes. Su secreción se extrae mediante un cuidadoso proceso que permite obtener un fluido puro, libre de contaminantes, biológicamente activo y que preserva la vida del animal.
Por último, antes de usar cualquier producto que contenga “baba de caracol” consulten con su dermatólogo, éste les aconsejará sobre la seguridad y eficacia del producto. No todos los productos que se venden en el mercado han pasado un estudio científico riguroso, por ello es importante saber qué estamos utilizando y cómo va a afectar a nuestro organismo.
Para llegar a una buena conclusión son importantes varios preceptos: el tipo de caracol del que produce el producto, el método de extracción y elaboración, los componentes de la baba, y finalmente el aval científico y la existencia de procesos que garanticen su seguridad y tolerancia.
Si tiene en sus manos una crema que cumple con todos ellos, está de enhorabuena. Pues se ha demostrado que tiene los siguientes efectos beneficiosos para la piel:
- Acción regeneradora de la piel
- Induce a la proliferación de fibroblastos.
- Estimula la formación de colágeno y elastina
- Repara los signos de fotoenvejecimiento
- Minimiza el daño creado por los radicales libres
- Tiene una gran capacidad de antioxidante cutánea.
Según un estudio realizado en 2004 con personas tratadas con esta secreción, la disminución de las arrugas finas es de un 26’7 %, y de las gruesas de un 45’5%. Los efectos se hacen visibles a los 30 días del inicio del tratamiento, pero lo ideal es alargarlo hasta los 90.